El management: ¿una ciencia social o un arte efímero?

Reconozco que me ha costado decidir cuál debería ser el contenido del post inaugural del blog.

He seleccionado éste, porque después de tantos años de oficio estoy convencido de que la gestión empresarial responde a una mezcla equilibrada de ciencia, arte y tecnología. Esta creencia, ampliamente contrastada, anticipa en gran medida la línea editorial de esta bitácora.

Hace un par de años, en un magnífico carmen en Granada y en el debate final de un seminario titulado “El largo viaje de la Calidad en la empresa”, uno de los asistentes me consultó una duda que me sorprendió por su planteamiento.

La contestación no era simple, por lo que rápidamente cogí los rotuladores y me acerqué a la pizarra. En unos minutos terminé dibujando mi contestación, como casi siempre que la respuesta no es sencilla.

Una vez concluido el seminario, me quedé unos segundos observando el esquema que había pintado en la pizarra. Instintivamente saqué mi móvil y lo fotografié. Unos días después, ya en mi despacho recordé la foto y la redibujé para archivarla en formato digital. Así nació esta lámina.

Creo que el esquema es bastante elocuente sobre la cuestión que me plantearon y que argumenta el titular de este post. El único cambio significativo que introduje en la versión original del dibujo fue anotar mi edad aproximada en el eje de abscisas, para ilustrar que he vivido en primera persona esas sucesivas ondas de cambio.

Quiero destacar que es una gráfica sin base científica y que solo se sustenta en mi propia experiencia profesional y en mi absoluto convencimiento de que es necesario reformular constantemente el management de todas las empresas, como respuesta los continuos cambios de su escenario competitivo.

Solo pretendo en este primer post razonar una conclusión clave que focaliza la temática del blog, sin extenderme en otras consideraciones. En todo caso, os aseguro que esta lámina propiciaría una amplia reflexión donde se suscitarían muchas apreciaciones interesantes sobre la gestión del cambio organizacional y la evolución del management. Serán temas que abordaremos en próximos post («nuevas organizaciones transversales«), pero no me resisto a enunciar una muestra de tres ideas directamente inducidas por la gráfica, aunque solo sea como ejemplo:

Cada onda quiere representar el proceso de cambio que experimentan las empresas conforme adoptan novedades en management: nuevos enfoques, sistemas y herramientas de gestión que pretenden resolver deficiencias o carencias de modelos anteriores. Estas novedades en el management de las empresas, normalmente son validadas mediante experimentación y escrutinio de su efectividad por las organizaciones que las adoptan, en suma, por su aporte a la mejora del desempeño competitivo de las mismas.

¿Qué tipo de organizaciones llegan antes a cada sucesiva onda?

Cada onda es asumida por las empresas en distintos momentos y con ritmos o intensidad diferentes, pero con una secuencia bastante similar: exploración, implantación, aprendizaje, depuración, maduración, consolidación y decadencia. Similar secuencia de cambio pero muy distintos rendimientos del progreso que generan en cada organización.

¿Cuáles son los factores críticos de éxito para obtener mejor rendimiento en el progreso que genera cada onda?

Cada onda entra en declive porque termina agotándose como estímulo de cambio y mejora, hasta que aparece una novedad en el management que, apalancada en el logro de la anterior, provoca otra onda y la oportunidad de otro avance en el desempeño competitivo de la empresa.

¿En qué riesgo incurre una organización que pretende adaptarse una onda sin haber «sufrido» la anterior?

En suma, el tránsito de más de 40 años mostrado en la lámina ha trasladado a las organizaciones que han sobrevivido –las que no han sido depuradas por su falta de reacción a los cambios de su entorno y del management- desde una etapa aún dominada por la economía industrial hasta etapa en la que hoy nos encontramos de economía de las ideas.

Este largo viaje que algunos afortunados profesionales hemos tenido el privilegio y placer de realizar sin escalas, nos ha conducido desde un ecosistema empresarial donde primaban los activos tangibles, la racionalidad de la gestión y las estructuras funcionales, a otro escenario donde adquieren relevancia los enfoques trasversales (que introduciré en un próximo post) y donde prima la explotación creativa del capital intelectual como fuente clave de generación de valor diferencial.

Recordando de nuevo aquel debate final en Granada sobre la evolución del concepto de calidad en la gestión y mi dibujo en la pizarra, me atrevo a defender dos conclusiones:

La primera, que habiendo conocido en cierta profundidad la mayor parte de las novedades que en materia de management se han propuesto en los últimos 40 años, estoy convencido que la mayoría de ellas están provocadas por una simple ampliación del perímetro de inteligencia de la disciplina de Gestión de la Calidad, aplicada en el entorno empresarial.

La segunda, que la radiografía de una empresa que tiene éxito hoy, seguro que es sustancialmente diferente a la de una empresa que tuvo éxito 40 años atrás. El argumento es  simple: el ecosistema empresarial era hace 40 años muy diferente al de hoy. Las organizaciones que hace 40 años lograban un desempeño competitivo superior, consistente y sostenido, no tienen nada que ver con las organizaciones que lo logran hoy.

La primera de estas conclusiones sobre mi interpretación del concepto de calidad, es simplemente mi homenaje personal a esta disciplina en este post inaugural y refleja solo mi opinión, seguramente discutible y de escaso valor. La segunda, sin embargo, es esencial, es clave para este proyecto weblog el que me embarcado y donde me propongo identificar con vuestra ayuda, cuales son las características intrínsecas de una empresa perfecta en esta segunda década del siglo XXI, para poder validar cual debería ser hoy el modelo de gestión apropiado para una organización que aspire a emular ese patrón ideal.

Para poder definir este perfil de una empresa perfecta, necesitamos reconocer el contexto competitivo actual, necesitamos comprender el ecosistema empresarial en el que hoy todas las organizaciones debemos transformar nuestro management y progresar para tener con éxito.

En los siguientes post intentaremos decodificar el ecosistema empresarial actual, pero voy a concluir este post inaugural con otra reflexión abierta que me ha sugerido un ultimo vistazo a la lámina y que reconozco que desde hace tiempo me ronda por la cabeza:

¿Con qué título me sentiré cómodo para identificar la siguiente onda? ¿será Big Data?

En cuanto tenga la respuesta, modificaré la lámina que se originó en un precioso carmen de Granada. Seréis los primeros en conocerla.

Publicado por

Fran Gutierrez

Soy Fran Gutiérrez. Este blog nace de mi profunda convicción de que el conocimiento es el único activo capaz de apalancar el futuro sostenible de nuestra sociedad, y de que todas las empresas tenemos aún muchas lecciones que aprender y aplicar para aspirar a ser organizaciones socialmente competitivas.

2 comentarios sobre “El management: ¿una ciencia social o un arte efímero?”

  1. Hola Fran! Hoy es el segundo día en que visito tu sitio web, el cual lo he identificado como la tutoría que he estado necesitando, ya que soy un joven (27 años) Ing. en Gestión Empresarial ambicioso de forjar su carrera en el ámbito de la Gestión de la Calidad y que está empezando a caminar en este fantástico «barrio». Luego de navegar por todo el sitio web, decidí que a partir de hoy empezaría a dar lectura a cada post de este blog. Te agradezco por compartir tu experiencia en la Gestión Empresarial con enfoque de calidad organizacional. Concluyo, diciéndote que captó mi atención dos cosas; la primera, que todo tu material está escrito en primera persona, lo que causa una conexión intrínseca con el lector; y la segunda, la constante actualización del contenido, no dejes de hacerlo. Saludos desde Ecuador!

    1. Muchas gracias Juan Carlos por tus comentarios, mas estando tan lejos y tan cerca a la vez. Te animo a que sigas avanzando por este maravilloso «barrio» de la Calidad como elemento clave de la gestión empresarial. Desgraciadamente tengo muy abandonado el proyecto «La Empresa Perfecta». El tiempo es mi recurso más escaso, y a mi edad es además el más importante. Estoy conectado últimamente más a través de Línkedin, que me permite tratar un espectro mayor de temas, con mayor inmediatez y actualidad. Te animo si estás en esta red que me solicites el contacto, pero en todo caso, cualquier duda que te pueda aparecer en tu formación, no dudes en planteármela que intentare darte mi punto de vista. Un afectuoso saludo, y te deseo lo mejor.

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